domingo, 22 de febrero de 2009

Maratón de Sevilla 2009 - 22 de febrero de 2009




CPM …. ROGER … UN MARATÓN DE EQUIPO



Ayer llegamos Alicia y yo tarde a casa y con lo poco que he dormido esta semana aunque encendí el ordenador estaba muy cansado y no pude escribir nada.

Pero no se como expresarlo para que con breves palabras pueda daros una idea de lo que ha significado este maratón para mi y para el equipo. Cada vez que recuerdo la entrada en el estadio, los gritos de Alicia y Pequis animándonos, el de la buena gente de Sevilla, la grandeza de ese estadio y las alas que te da...no puedo dejar de emocionarme. Pero sobre todo de lo que más orgulloso me siento es de haber ido con mi compañero Roger ayudándonos mutuamente para llegar a la meta. Lo pasamos en momentos mal pero nos ayudamos mucho. No se cuantas veces nos agarramos la mano, nos dimos palabras de aliento, cuando notábamos que el otro o los dos lo necesitábamos. Y entrar saludando al estadio con una sonrisa de oreja a oreja, felices, gritando, la gente aplaudiendo, felices... jamás podré olvidarlo. Fue el maratón de la amistad y del equipo. Roger y yo hicimos equipo. Compañerismo en estado puro. ¡Qué alegría!

Mi dorsal era el 225, el 2 por mi segundo maratón, el 25 por el 25 Maratón Ciudad de Sevilla...

Y por supuesto un baño de alegría y subidón, recibir vuestras llamadas de ánimo y de felicitaciones. Fuimos citando los km que os dedicamos, el de Neni, el de Scorpio, ...

GRACIAS COMPAÑEROS. FUE DURO PERO ESTOY MUY MUY SATISFECHO Y AUNQUE OS PAREZCA MENTIRA ESTOY PENSANDO EN EL SIGUIENTE. Por cierto la expedición fue GRANDE MUY GRANDE. Qué compañeros más geniales.

Me pongo con la crónica ahora. Espero ponerla esta noche. Será difícil por lo que han dicho Roger y Crack. Son muchas emociones, muchas imágenes, muchas sensaciones... y recoger todo eso en una humilde crónica es tarea imposible porque sin duda la realidad supera a lo escrito con creces.

Son muchos pensamientos, muchas esperanzas puestas en un día y una hora. Es mucho trabajo y dedicación, pero cuando algo te gusta no resulta tan difícil a pesar del viento, del frio, de esas mañanas, tardes o noches en las que apetece estar en casa arropado o disfrutando de un café con los tuyos en lugar de salir a entrenar.

A veces se renuncia a cosas por un objetivo, pero son renuncias momentáneas. Son pequeñas escaramuzas con el tiempo, con la familia, contigo mismo pues no siempre se disfruta del equilibrio necesario para hacerlo todo fácil.

Pero todo eso al final se reduce a un momento a un largo momento de esfuerzo y esperanza, de ilusión por hacer que todo eso por lo que has luchado, por todo aquello por lo que con gusto has renunciado se materialice y cuando la realidad te sorprende por encima de lo que habías pensado la alegría es infinita.

Allí estaban todos esos pensamientos, estaban los vuestros, os echamos de menos aunque os encargasteis de animarnos con vuestras llamadas y mensajes y estuvisteis muy presentes en todo momento. Los kilómetros llevaban vuestros nombres. Y los pensamientos pasaban por cada uno de vosotros. Por todos. Por los que estáis saliendo de las lesiones, por los que estáis con la idea de correr vuestro primer maratón... verdad Pirata?

Pero de verdad que cada vez que pienso en el maratón de ayer me emociono. Por toda esa carga de pensamientos, de nuestra historia, de equipo. Nos sentimos equipo. Me sentí equipo.

Convivir con estas experiencias únicas nos acercan.

Y... te das cuenta que los momentos son irrepetibles, son únicos, las emociones son únicas. La experiencia del MAPOMA fue única. Pero la experiencia de SEVILLA tuvo un color especial, como dice la canción.

LA CRÓNICA (Es un gran honor ser el cronista de esta carrera)

Algunas reflexiones previas

Yo creo que a estas alturas todos sabemos que las carreras comienzan mucho antes de empezarlas a correr.

Todos sabemos lo que suponen y cada uno llega a la salida con su haber, con sus circunstancias, con sus fuerzas y por qué no decirlo con sus miedos. Yo llegaba con fuerzas, con más responsabilidad que en mi primer maratón o al menos con unas responsabilidades diferentes, pero también con miedo a fallar. Por eso cuando Pequis me preguntó por mi objetivo, la primera vez le contesté que era bajar de 4 horas aunque enseguida tuve que reconocer que mi objetivo prudente era uno y el deseado otro. Y resultó que el deseado fue el que cumplí. Un maratón es una distancia respetable y a lo largo de esos 42 kilómetros y 195 metros sucede de todo. Piensas en todo. Lo que en un momento te parece ser de una manera sin saber cómo se torna diferente y tienes que volver a pensar como afrontarlo. Nunca me cansaré de decir que ningún maratón es igual a otro. Ni realmente ningún maratón es más difícil que otro porque a cada uno llegamos de una manera diferente y cuando estás en carrera tienes por delante 42,195 km que recorrer.

Cada maratón presenta ante ti su reto y debemos adaptarnos al que nos toca en suerte. El día anterior, el sábado, se respiraba cierto nerviosismo contenido, todos nos preguntábamos cómo íbamos a ir vestidos, por la estrategia de carrera,... por el tiempo que esperábamos hacer. Yo el sábado por la mañana había salido a correr 30´, me tocaba. Y mi pierna izquierda no andaba muy fina. En general me notaba fuerte pero la pierna... tenía miedo de que me jugara una mala pasada.

El día anterior (Sábado 21)

Los primeros en llegar a la feria del corredor fuimos Alicia y yo. Fueron apareciendo Trebo y Luis y después Pequis, Roger, Crack, Marieta y Absenta. Para mi era este maratón suponía toda una experiencia pues era la primera vez que hacía noche en una ciudad diferente a la mía para disputar una carrera.

Chip y bolsa del corredor se recogen en cada lado del pabellón E (Este - Estadio Olímpico), primero el chip y luego la bolsa del corredor (calcetines, pantalón y camiseta de tirantes de Joma - uno de los patrocinadores de la carrera es Joma -). Estaba en la cola del Chip cuando recibí la llamada de Pirata interesándose por nosotros, por el maratón… me da que es un maratoniano en ciernes.

La feria del corredor no es muy grande, corricolari, ironman, joma, MAPOMA, MARASEVI, una carrera de ultramaratón, el maratón de Ampurias, turismo de Sevilla, Certificado del maratón, Joma (en el stand estaba Juan Carlos de la Ossa con quién al final nos hicimos una foto de grupo), Saucony, Pruebas del corazón y no se si alguno más.

Ya con los dorsales y bolsas nos marchamos a la pasta party que se celebraba en uno de los pabellones de la isla mágica. Todo muy bien organizado. Amenizados con música en directo. Allí conocimos y nos hicimos una foto con un veterano que había corrido nada más y nada menos que 84 maratones. Cuando salíamos de comer entraban Luarqués y María Jesús.

Quedamos para cenar juntos (pasta por supuesto) en un restaurante “Il fiorno” próximo al hotel Corregidor y antes de cenar Pequis fue obteniendo de cada uno el vaticinio para la carrera bajo penalización de invitar a cañas si se desviaba en más de 5 minutos de lo previsto. (Este espacio se lo dejo a Pequis). Me da que algunos tenemos deudas pendientes.

Terminamos tarde de cenar. Esa noche como todas las de esa semana concilié mal el sueño despertándome varias veces.

El día de la Carrera

La noche anterior me había copiado en la palma de la mano izquierda con pilot negro los tiempos de paso y pulsaciones. Me habían recomendado tras prueba de lactato ir a un ritmo de 5,10 para, a partir del km 35 según me viera tirar.

Dejé todo preparado para el día siguiente, mi maleta, mi mochila mi cambio de ropa... tan preparado iba que me di cuenta que no me había llevado ni pantalón de chándal ni forro polar, eso sí, menuda gama de camisetas, primera piel, calcetines, gorras,... Así es que cuando después de una noche de mal dormir me desperté a las 5,45 h, me metí en la ducha, comprobé que mi chuleta no se borraba y empecé a vestirme cual guerrero antes de la batalla.

Me despedí de Alicia, comprobé que todo lo dejaba en orden y me bajé con mi impedimenta hacia la recepción del hotel. Tras dejar mis bolsas en recepción me fui a desayunar. Para la ocasión el hotel abría el restaurante a las 6,30 horas. Desayune poco pero variado. No me entraba mucho nada. Me apetecía comer jamón serrano pero no sabía si debía. A tal estado llegaba mi acongoje. Habéis reparado que cuando uno está fuera de casa si quiere desayunar variado no todos los sitios pueden ofrecerte una oferta con miel, muesli, fruta, zumos,.... menos mal que el hotel si lo tenía (lo digo porque variar precisamente el último día puede poner algo nervioso).

Había en el restaurante pocos corredores, aunque poco a poco fueron bajando algunos más. Salí del hotel. Era de noche y había un taxi. Aunque podía estar a unos 25 minutos andando del hotel el estadio preferí coger un taxi. Hacía frio y era de noche.

Llegué a eso de las 7,30 al estadio y de noche y no se veía a casi nadie. Algunos corredores errantes que buscaban la entrada. No siempre seguir a alguien que está más lejos sirve de algo. Acabé preguntando pero me sirvió de casi poco pero me orientó. Se entraba por la puerta norte. La misión por tanto era encontrar la puerta norte. Cosa que no era fácil. A lo tonto a lo tonto nos fuimos juntando una procesión de corredores. En algunos reconocí a comensales del hotel y lo mismo ninguno tenía ni idea. Casi nos damos la vuelta al estadio. Fue divertido porque uno iba amenizando el paseo con música del fari que para la ocasión venía que ni pintada. Por supuesto era la del torito bravo. ¿Señales TDT de nuestro torito?

Al final averiguamos que para entrar había que salir primero. Sí, salir del recinto para entrar por un túnel y por fin esa era la entrada pero no pudimos entrar hasta que no fueran exactamente, ni un minuto más ni un minuto menos las 7,45h. Alguien dijo...”ya podéis pasar" y pasamos. Lo primero que nos encontramos fue un túnel muy amplio por el que corría una corriente que no era precisamente caliente. A la derecha lo que después sería una barra de bebidas. Justo enfrente y en línea 4 casetas de urinarios. A continuación el guardarropa distribuido por dorsales y con separaciones de vallas metálicas. A continuación espacios con lámparas de calor como las que ponen en las terrazas en invierno. Allí ya había gente cambiándose pero hacía frio. A la mitad del túnel y a la izquierda, en el centro una entrada a la zona de entrenamiento (pista de tartán) que daba acceso al estadio (pero por ahí no podíamos pasar) y en cada extremo de la pista accesos a vestuarios, baños y duchas. En esta zona se estaba calentito y poco a poco se fue llenando de gente. Allí estaba Abel Antón, y todos los demás. Tras salir de la zona de vestuarios y ponerme el plástico que Corricolari (gracias Javier) me encontré en la puerta de acceso a esta zona a Roger, Marieta y Absenta (creo). Quedamos en vernos cuando salieran del vestuario pero les perdí y tras esperar un ratín y visitar nuevamente el baño, pues me fui a la pista a calentar. Allí estaban ya calentando nuestros corredores africanos con esa pinta que tienen de no tener rival y otros con pinta de triatletas. Luego la combinación se hizo más popular. El animador un señor con bigote Andaluz seguro y supongo que Sevillano amenizaba la mañana preguntando a todo el mundo por su lugar de procedencia con esa gracia que solamente aquel que es gracioso y andaluz sabe hacer como nadie. Y tu de dónde vieneh ... de mohcú vaya telaaaaaa.... y tu de donde vieneh ... de Ëcija ozú que arte ... y tu ... de Pinto ... hombre mu bien ... y tu ... de Pohtugall ... ea ... y tu ... hasta que pasé por allí y sin tener la gracia y aplomo de Juanjo atleta 7 dije ... de Madrid ... pero claro lo dije tan soso que dijo mu bien ... Estuvo divertido jejeje.

Tras recorrer no se cuantas veces la curva de la pista y parte de la recta de la llegada, y tras la última visita a los baños que estaban en el exterior (no se de donde podía salir tanta agua), me crucé con los Albertos y les di un abrazo, eran runedor y otro que no recuerdo el nombre pero que tiene los pelos largos... se les veía también nerviosos. Quién no.

Luego me encontré con Trebo y estuvimos calentando juntos. Al poco rato nos cruzamos con Crack y Roger que empezaron a calentar y ya no les vi en la salida.

Se acercaba la hora. Nos acercamos lo máximo posible a la zona de salida. Desde la pista el estadio se veía sobrecogedor. Había amanecido o estaba en ello, sinceramente no lo recuerdo, pero no era de noche, jejeje.

En esto que veo claramente al señor de la pistola con la pistola en mano parece que va a disparar pero no, es un amago, vuelva a subir la pistola y Trebo y yo nos deseamos suerte. No veo a los demás. Mentalmente les deseo suerte. Trebo y yo en esta ocasión no iremos juntos la mitad del maratón como en MAPOMA.

Salimos ... nos vamos moviendo nos vamos dando toques con las manos en las espaldas del que tenemos enfrente para dejarnos sitio y no pisarnos, la cabeza de la carrera se alarga, la emoción se desborda y salimos en tropel, no siento sino emoción y ganas de correr. Ya ha llegado el momento. Siento el estadio encima. Nos dirigimos hacia el túnel de salida y allí como en la San Silvestre lanzamos gritos de uh uh ei ei. La salida es en pendiente y está oscuro, dura poco y salimos a la luz. Soy consciente de que he perdido a Trebo.

Sigo al globo de los 3:30, eso implica no ir al ritmo que me habían indicado pero me veo fuerte o he perdido el juicio. Se suceden los metros de asfalto que discurren por la isla de la cartuja. Algunos escenarios ya me resultan familiares porque los recorrimos ayer. Todavía es pronto para pensar en algo que no sea seguir avanzando......

Si hay una característica que defina el maratón de Sevilla son las grandes avenidas que se hacen a veces eternas más eternas cuanto más cansado te encuentras. Que bueno Roger me iba diciendo para animarme...”venga que ya hemos alcanzado el punto más alto, ahora es todo bajada”... (gracias Roger)

Pues bien, si os fijáis en el recorrido la Avenida Carlos III, todavía en la Isla de la Cartuja es larga larga pero se hacía amena viendo además correr a los corredores discapacitados en sus sillas de ruedas aerodinámicas. Es impresionante lo rápido que iban con la única tracción de los brazos. Unos cracks con permiso de Crackrunner.

Como la avenida es de ida y vuelta en cuanto al recorrido del Maratón, vemos a los primeros de cabeza que por supuesto uno es africano y de los dos siguientes uno blanco que resultó ser español.

Al llegar al final de la avenida para coger rumbo norte veo pasar por mi izquierda como una exhalación a Crack con su inconfundible gorra naranja. No le digo nada para no despistarle. Sigo avanzando y me veo bien. En la calle Marie Curie empiezan las anécdotas, a un corredor mayor que yo le da un tirón y tiene que pararse. Pero antes de eso veo a Luis que me anima. Le veo en dos ocasiones y siempre me sorprende muy gratamente glucógeno para el cerebro. Muchas gracias Luis!

Giramos en dirección al parque del Alamillo un parque anexo al estadio que está my bien para correr. Ese será uno de los puntos de nuestra gesta particular, la de Roger y un servidor. Cruzo el puente de la Barqueta sin pena ni gloria, estamos en el Km10. Sigo al globo de 3,30 y voy cogiendo dos referentes, un grupo de corredores que nos vamos dando paso y el globo.

Pero es a la altura del km 15 cuando Roger me saluda. Llega por mi izquierda y me pregunta que qué tal voy, le respondo que bien. Estamos en la Carretera de Carmona. Empiezo y a hablar y me dice con buen criterio que reservemos fuerzas para más adelante pues como así fue las íbamos a necesitar. Hay bastante gente en la calle animando. Primer avituallamiento, también en 5,10, 20,25, 30,35 y 40 además de en 7.5., 12.5, 17.5, 22.5, 27.5, 32.5 y 37.5 en los que hay agua y esponjas, a la sazón de color rosa.

Seguimos un buen ritmo y nos comprometemos a seguir al globo de los 3,30. Se va formando un grupito alrededor del globo al que seguiremos a una distancia prudencial para ir más cómodos. Hay un equipo de corredores Vitorianos a quienes también tomamos como referencia pues van en nuestra línea. La compañía de la organización que va en bicicleta es continua. Ofrecen agua, naranjas, se les oye hacer comentarios divertidos y eso anima.

Entramos en la calle Recaredo y pasamos por delante del célebre restaurante Becerrita famoso por su Solomillo al RF (algún día os contaré su historia). Enlazamos con la Avenida Menéndez Pelayo por poco tiempo porque enseguida el recorrido hace un giro en dirección norte (nos apartamos del centro de la ciudad) por la calle "La Florida" que si no recuerdo mal de flores poco. Nos pasan unas chicas con patines en línea.

Pasamos por delante del resto de un viaducto dejando más adelante la estación de Santa Justa a nuestra izquierda para enfilar la primera avenida revienta cocos, la avenida Kansas que te cansas City. A lo largo del recorrido hay un punto de control (si mal no recuerdo) y lo malo es que en estos puntos el recorrido se estrecha y nos reducen el ritmo, creo que es a la altura del km 18,09 (Chinin dixit) pues pasamos de 4,42 a 5,18.

Roger y yo nos vamos animando, nos vamos dando la mano y nos transmitimos fuerza. ¡Vamos que podemos! Llegamos al km20 y me tomo mi Power Gel cogemos agua. Funcionamos como un equipo, o bien le cojo agua a Roger o me la coge a mi. Este es un gesto que repetimos y que agradecemos. La conciencia de equipo se va cimentando sobre el esfuerzo y comienza la gesta....

Los TDTs miran siempre al frente sufren pero saben cual es su oficio... correr, compromiso .... y con letras de oro en el cielo de los corredores quedan grabadas para siempre las palabras amistad y compañerismo.

Las calles se suceden y nos deslizamos por ellas, el sol está en lo alto, pasamos el kilómetro de Neni y así lo recuerda Roger. Entramos en una de las zonas más apartadas del recorrido. Entre polígonos (el de Santa Clara de Cuba). Me recuerda un poco a Getafe a la rotonda de la P.

Es una zona en la que nos da el sol de frente. En la Avenida Montes Sierra pasamos el 1/2 Maratón. No perdemos de vista al globo y vamos pensando en nuestras pomponeras de lujo Pequis y Alicia. Las necesitamos. Roger me dice que estamos en lo más alto del recorrido que ahora es todo bajada que tenemos un ligero repecho pero que podemos. Tengo la sensación de que vamos cual cuadrigas perfectamente sincronizados en el paso. Es cierto que el recorrido se eleva un poco pero podemos... WE CAN.

También pasamos por el Km de Scorpio así como los de todos los demás.

Roger me dice que en nada vemos a nuestras chicas que nos esperan en el km25.

Cuando llegamos al Km 25 vemos a Pequis que viene a saludarnos y corre un rato con nosotros, va de Rosa, y nos da una inmensa alegría. Que importante son estas ayudas. No tienen precio. Nos dice que Alicia está cerca y de repente la veo. La veo con una sonrisa de oreja a oreja gritando, levantando los brazos y animándonos. Chocamos las manos. Gritamos de alegría. Que subidón.

Ya tenemos gasolina para rato. Pasamos por delante del Estadio del Sevilla y enfilamos en dirección al campo del Betis. Como no puede ser de otra manera también había aficionados del Betis entre los corredores y jalean a su equipo al paso de su estadio.

Entramos en la segunda sucesión de avenidas come cocos, la de La Palmera y el Paseo de las Delicias. Hace calor y se empieza a notar.

Recuerdo las palabras de mi entrenador "Es tontería ser extra conservador porque son minutos de esfuerzo, sol, deshidratación... pero tampoco emocionarse con creer desoír el ir al pulso de referencia"... me estaba pasando factura desoírlo? Es verdad que el globo de 3,30 había ido a un ritmo superior.

Veo que Roger va un paso por delante e intento seguirle pero tengo dudas de si aguantaré me tomo el segundo gel. El del mazo acecha pero Roger me anima nos damos un apretón de manos. No se cuantos apretones de manos nos dimos a lo largo del recorrido pero si se que nos sirvieron de mucho.

Nos fuimos acorazando con palabras de ánimo. Cruzamos el rio por el puente de los Remedios. Sigo a Roger y sigo algo tocado. Enfilamos hacia la zona en la que se instala la Feria de Abril. Me voy sintiendo cada vez mejor. Vamos cantando los Km. Recuerdo que Roger decía de ir luchando Km a Km. LLegamos al 35 y me tomo un nuevo Gel. Roger me dice que va tocado pero le animo a continuar, le digo que si se para él me paro yo también. Que vamos a ir juntos hasta el final. Le digo que como a partir de ahora todo es de cintura para arriba que se ayude con los brazos impulsando el cuerpo hacia arriba (acabé con agujetas del esfuerzo pero me vino bien). Cuando cruzamos el rio por el puente de Triana y Olé, Roger se encuentra mejor a eso contribuye también gente anónima que nos anima. Sevillanos gitanos con gracia. Sevillanas que nos jalean y animan a continuar. Impagable. Se lo agradecemos. En justa compensación las piropeo con un "gracias guapa o guapas" muy castizo por algo soy de Madrid.

Nos acercamos al final pero aún queda mucho por recorrer. La avenida de Torneo es muy dura. No hay apenas gente a lo largo del recorrido y se hace duro. Vamos pasando a corredores y llegamos al puente de la Barqueta nuevamente. Roger me dice que tire pero le digo que no que vamos juntos. Al ir a cruzar el puente hay espectadores que no pueden esperar a que pasemos y nos cortan el paso. Les grito. Vamos muy justos y un choque con una bicicleta puede ser una puntilla. Me cuesta comprender este tipo de comportamientos en la gente. Solo di dedicaran un poco de tiempo a pensar se darían cuenta que es una locura hacer lo que hacen.

Cruzamos el puente y ya estamos a las puertas del estadio. Todavía nos queda por recorrer parte de la isla mágica, cruzar por debajo del puente del Alamillo y cruzar por el parque del Alamillo para volver a enfilar definitivamente la entrada del estadio.

Yo no se si fue en este momento pero el dolor que había venido sintiendo desde el principio en la pierna izquierda y que tenía miedo de que me pasara factura desapareció.

Según vamos atravesando el parque del Alamillo un corredor se detiene, le ha dado una especie de tirón en el gemelo derecho. Le veo una vena muy hinchada. Se suceden los ánimos entre los dos pero a la altura del km 40 Roger me dice que no puede más. Hay un avituallamiento y le digo que bebamos agua que nos viene bien. Cojo el agua y veo que no viene Roger que se queda rezagado pero le espero y le digo lo que ya le dije en el 35 que si el se paraba yo me paraba también. Que no le dejaba por nada del mundo, que íbamos a entrar juntos en el estadio, que habíamos trabajado muy duro para llegar hasta allí y que nadie nos iba a detener, que teníamos fuerza para llegar que con dos cojones íbamos a ir hasta la meta ... se que dije muchas más cosas pero sentí el poder de darnos ánimos, mis palabras salían con convicción, con rabia, con determinación. Roger se anima y continuamos bajamos un poco el ritmo y el globo se distancia pero vamos a entrar en el estadio.

Nos vamos dando la mano. Nos apoyamos mutuamente y a la entrada del túnel Sur vemos a Pequis y a Alicia que nos animan, nos jalean, nos gritan, yo grito de emoción y de rabia y pido a voz en grito a todos los sevillanos que nos aplaudan que no les oímos aplaudir que nos ayuden a entrar en el estadio. Creo que la gente enloquece con esa arenga que la digo en voz en grito con determinación, como poseído por el deber cumplido por la recompensa al esfuerzo. Entramos en el mismo túnel que nos sirvió para salir hace ya más de tres horas. Roger me dice que tire y le digo que vamos a entrar juntos de la mano porque nos lo merecemos porque somos unos campeones y hemos luchado para ello. Al llegar a la última curva y enfilando la recta le digo a Roger que si estiramos un poco las piernas y damos un poco de alegría a nuestras piernas. Roger comienza a saludar al Estadio, le sigo, les gritamos que aplaudan, es impresionante, oigo el sonido del estadio, de los aplausos como si el tiempo se hubiera detenido, el triunfo por haber alcanzado el sueño, me olvido y me aíslo de todo lo demás menos de mi compañero, disfrutamos esos últimos metros, nos agarramos una vez más de la mano y tras pasar la meta nos abrazamos.
¡Irrepetible!